Fomento Cuba bloguea en Vivo por cuenta propia

Las telecomunicaciones tienen muchos retos, mientras la blogosfera cubana se mueve y avanza.

Las telecomunicaciones en la isla tienen muchos retos, mientras la blogosfera cubana se mueve y avanza.

Apenas tengo tiempo y velocidad de conexión, pero Fomento en Vivo late desde wordpress aun cuando está en silencio.

Hace cerca de cinco años alguien llamó a casa, era la Xiomi, una vieja amiga de la Universidad. Quería saber de Fomento, solo tenía noticias de las lomas por algún conocido que llevaba fotos, un chisme, el cuento de alguien que se murió, menos de la guajira fomentense que conoció en la Facultad, aquella casona de techo verde de la capital.

Ella siempre venía del más allá con la última tendencia de la moda. Solo que la carpeta de palabras detrás de un fuerte abrazo, vía teléfono, tenía un sabor a nuevo, raro y retos de un nuevo periodismo. Así comenzó a irrumpir en mi vida las palabras nuevas y por ende, a amenazar mi verborrea conocida.

Blogs, hipermedia, interactividad, red social, repositorios de audio, la Radio en INTERNET llegaron después en otra agenda, desde la mano de colegas de la Unión de Periodistas de Sancti Spíritus, un Diplomado de Periodismo Digital.

Aquello no fue otro postgrado, no era un papelito más, sino tremendo cambio en la rutina profesional. Muchos no se montaron en el viaje al ciberespacio. Preferían hacer periodismo a la antigua y desde un vagón con tendencia al desuso.

(Evoqué entonces la imagen de refilón del Iphone de un antiguo vecino, ahora poderoso, con una cadena perpetua de oro en el cuello. Él venía de otro clima, donde las aguas no son tropicales, los ancianos vivían en un home y los niños en una guardería. De visita en Fomento unos meses atrás, el amigo de infancia tenía un Iphone con una en azul y una palomita blanca,  no precisamente de maíz, ah y un susurro bajito: Mírame el play, guacha linda, estás atrás, y eso que tú eres periodista! )

Qué pronto se le olvidó a mi amigo de la secundaria cuando aquí y allá todos éramos simplemente una generación de emigrantes, unos sin carta de invitación al ciberespacio, ni cable, ni red, quizás con más o menos horizonte en el trabajo, casi nulo en la casa.

El bloqueo para unos, el embargo para otros, ese que divide, hunde mi gente en el mar, urde fronteras ajenas y la maraña soterrada para el hambre reine en mi tierra que no naufraga. El bloqueo, ese  que a tanta gente se le olvida, a veces por conveniencia, a veces por compartición.

Solo lo institucional tenía por estos predios un poco más que un permiso de viaje, sitios de web y compromisos, todavía con la mirada rutinaria de voltear a la web lo que siempre será la radio tradicional. La carga era pesada y los voluntarios aparecían siempre con el ajuste de cuentas.

La Xiomi trajó lo que el viento y el tiempo llaman web 2.0 y se formó el desbarajuste en mi cabeza. Cómo no bloguear con amor y prisa, si Fomento no existía ni para el sitio web de Radio Sancti Spíritus, ni entre los municipios de referencia de Escambray? Mientras ahí veía a todos mis lugareños, esos más de 32 mil habitantes del pueblo de María de la Caridad Martínez, quienes se sienten todavía con el cordón aún pegado a la matriz de Villa Clara por las razones que el corazón entiende, donde la división político administrativa no alcanza. ¿Será por eso que siento tan hondo todo lo que pase a mi hábitat y a las aves, unas estacionarias y algunas migratorias que circundan mi espacio?

Eh, Xiomi, echa en mi memoria de 1 GB lo que tienes pa mí. Candela, aquello parecía otra tesis, pero su advertencia fue locuaz. Niña, esto es todo el tiempo aprendiendo, aprehendiendo y blogueando. Cotejar las lomas en un pequeño formato de imagen fue todo un asunto mas darle sabor, color y contenido cercano a mi entorno, mitad campo, mitad ciudad, todo un desvelo diario y aún no me vanaglorio.

El Diccionario no tenía el vocablo registrado, en ninguna librería ni Feria del Libro presentaron el género blog, pero ahí estaba la plataforma, no era solo ficción. mucho tiempo después, me di cuenta que entraba a residir en una comunidad en construcción, esa que ahora comparto como mía y por la que echo un pie como Serapio, la blogosfera cubana.

Hace cosa de tres años no pensé sentirme tan joven y apta como hoy para seguir aprendiendo de blogs, Cuba y las tendencias del periodismo contemporáneo.

Tres años atrás no aparecía una noticia de Fomento en los periódicos, excepto los eventos y reuniones nacionales y en los sitios provinciales con una visión muy parecida a la tradicional, a la mirada yayabera en la que pocos fomentenses se sienten aludidos.

El canto de un tocororo de Manacal, el Manacal de Pedro Mas Lago y las palabras de una Coti de Gavilanes eran apenas aves de álbum ajeno, solo filmadas o tomadas por las camaritas de conocidos y otros comunitarios de visita al pueblo una que otra vez.

Fomento Visión, una corresponsalía de televisión, con un poco de más de edad que Radio Fomento, no era todavía un espacio visible en las redes sociales hasta que pareció FB, TW y nuestro Blog Fomento en Vivo. Y digo nuestro porque creo en su partida de nacimiento múltiple. Muchas personas, en ocasiones sin requerir un crédito, aportan el cuerpo de las noticias, las fotos, la actualidad del pueblo, sus problemitas, unas alegrías por allá y otros sinsabores por allá.

Si bien hoy muchos reclaman por qué no blogueo más y empiezo a abrir con mayor frecuencia el abanico de la Lenternet, otras piedras, las mismas con que tropiezo a diario, no me dejan ver más que las incomprensiones con los horarios en la redacción, la inestabilidad de la red y las luchas sin fin, por la defensa de lo local desde la hipermedia hasta etcétera.

En el fondo Fomento bloguea y no bloguea, incluso cuando duerme entre administradores compartidos, silencios cómplices y absurdos cuando me ausento y evoco los retos de una comunidad que apenas empieza a decir, sin tapujos ni patrocinadores y mucho menos mediadores lo que sueña, piensa y cree desde mucha tierra cubana adentro, más allá de las postales de ARTEX.

Eso que esgrimen algunos idos que si la agenda la impone un partido o un jefe desde su buró, es parte de la madeja con que se desteje Fomento en Vivo durante una y otra jornada de asueto cuando pretendo entregar una pequeña telaraña de la noticia que día a día construye otro tipo de público. Ese que da vida a cada foto o noticia y tiene tanto apego a los cerros de la Piedra Gorda y el Río Agabama, como los amigos y amigas de afuera o los que ya no están en el mundo de los vivos.

Una cámara vieja, un celular, un ordenador menos valioso que las ideas de por qué blogueo acompañan a la vida de Fomento en Vivo, pero he ahí su mayor fuerza y razón de ser.

Y reside en mi gente con el surco y la sonrisa siempre amable, en las miradas a las lluvias anunciadas para un campo de piñas sedientas. En esos rostros, Fomento en Vivo encuentra valores y luchas siempre para compartir, decir lo que el otro teme, contar su propia historia e ir al destino de los personajes perdidos de una ciudad intramontana.

Esa a la que todavía no renuncio y por la que blogueo, desde cualquier rincón de Cuba.

Anuncios

Acerca de Fomento en Vivo
Fomento en Vivo comparte vivencias desde el municipio de Fomento en el centro de Cuba y el quehacer de su gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: