Madre


Eres la flor que aparece después de la siembra temprana y la espera solitaria. Enseñaste a una niña que no te vio envejecer cómo se escribe amor sin punto final, ni pausas.

No me cansan las siestas, cuando el naranjo agrio se humedece a primera hora de mayo y duermo abrazada por la harina con aguacate favorita del abuelo. ¿Recuerdas? Él llamaba la engañadora con clorofila.

Eres el vitral de mi vida en sombras. Madre, solo tú sabes cuándo urjo aquietar las noches sin sueño y las tardes en que un croac de ranas toma toda la casa.
Y tras la casa tomada por los anfibios, me voy sola con tus memorias a salvarte de los borrones en cierto mural fundacional. Ahora la moda no es el respeto, ni los buenos modales, sino la ilegal onda del paquete, practicar la última chabacanería, negocio o tener pasaporte con visa a la conchinchina.

Qué le dirías a los que se nombran sabelotodos en errores humanos y le sacan uñas a la isla, después la lasca de una cuenta o una beca en el extranjero. Tú que fuiste tanto en unos efímeros veinte y nueve años, comunista y religiosa, joven y creadora, maestra y miliciana, fundadora de círculos infantiles y escuelas productoras de alimentos. Todo eso ocurrió cuando el peso tenía peso y la palabra era un acto de fe y valor de cubanía. Ahora hay quien traza viajes sin retorno, solo por medio peso, estrujado en la isla como una lotería. Todos nacimos libres en Cuba, y en otro lugar, con algo de mercancía.

No dejaste de cortar caña con la medallita de la virgen al cuello, ni de celebrar la boda católica de mi tía, aunque la religiosidad fuera un pretexto para la censura a la nueva ingeniera de la familia. Ya sé por qué no entramos a la iglesia y solo estuvimos en la fiesta en casa. Y no por eso, dejaste de ser verde, roja, fidelista y creyente, y a toda hora, mi paradigma de revolucionaria y supercrítica.

Todavía conservo las fotos de las becas que otorgaste, los desfiles de los niños que soñaron ser ingenieros y maestros, cuando ser ingeniero o maestro no era la última opción de futuro, sino el principio para ser feliz en una fábrica o al frente de un aula.

Cada 20 de mayo unos celebran algo, otros critican lo mismo. En casa, se citan las flores, la lluvia, las lágrimas de una madre, la tristeza de una hija y la añoranza de todas las lecciones de una abuela que no vivió lo suficiente para conocer a su nieto. Es el niño, el más fiel de tu simiente fértil, mami.

Anuncios

Acerca de Fomento en Vivo
Fomento en Vivo comparte vivencias desde el municipio de Fomento en el centro de Cuba y el quehacer de su gente.

2 Responses to Madre

  1. Ana M.Gonzalez says:

    Quiero saber quien pudiera informarme acerca de la Iglesia de Fomento, vivo en USA, pero no se por donde puedo conseguir ayuda. Espero uds.me puedan ayudar, gracias.

  2. Ana M.Gonzalez says:

    Cuando me podrian contestar?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: