Los tomates de otro Pototo

Hace tiempo que no iba a la Feria de Fomento y es que nunca he visto en la cita de domingo la solución definitiva a mis problemas alimenticios pero sí la oportunidad para encontrar algunas mercancías especiales.

El mejor destino de la Feria no siempre es ni será llenar la jaba de guano sino hallarme entre compras con los amigos y todos los conocidos que me saludan y sonríen, ese calor de decir cien veces “buenos días” y al que todavía no puedo renunciar desde que pongo el primer pie en la calle. Esta vez fui a pie en la travesía del kilómetro de ida y el otro de regreso. Mi bici iba a ser demasiado alegre y rápida y las noticias y los sentimientos de los últimos días los puse hoy en la tendedera a pleno Sol porque ese cúmulo de tristeza y zozobras me obligan a iniciar la semana más despacio.

Tengo el placer de la croqueta hecha palabra y el aroma de café en la sonrisa para mis amigos, uno de ellos es el otro Pototo, el de los tomates. Esta vez estrenaba gafas nuevas porque las otras se le rompieron, me dice y sigue complaciendo al cliente a escoger los mejores tomates en forma de pera de cada caja. Y mientras espero por que Jose vaya a recoger mis compras, husmeo en el Parquecito infantil donde se mecen dos niños en hamacas. No sé cómo voló el tiempo pero me vi en el de la calle Maceo junto a mi papá en otro tiempo en un viejo barquito de hierro columpiándome. Delante de mí dos niños sorteaban cómo yo en mi tiempo de temporales el fango a los pies de las hamacas. Recordé entonces mi entrevista a un especialista del proyecto Hábitat sobre la reanimación de la Plaza con la ampliación del área de recreación de los pequeños y la instalación de los bancos donde ahora no me podía sentar, claro, porque no existían.

Y me acomodé en el futuro. Es el día de mañana, el de otra Feria, otras compras y quizás un día, el parquecito sin fango, los bancos para esperar a mi hijo mientras converso con los amigos. El presente pudiera ser mejor, pero por ahora solo en los sueños del labrador, los recuerdos de los paseos con mi padre. Y vuelvo a la sonrisa con aroma de café y mis palabras croqueteras para animar a mi gente humilde y laboriosa ante las nuevas siembras en tiempos de alta humedad, los proyectos por venir entre los que no se anuncian aún la presa ni el acueducto y la mejor sobrevida, la de sabernos una gran familia.

Acerca de Fomento en Vivo
Fomento en Vivo comparte vivencias desde el municipio de Fomento en el centro de Cuba y el quehacer de su gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: