¿Y el embarazo andando?

-No camines apurada. Tengo mareos.
-Será un efecto del metronidazol. ¿No dices que le sobran bichos a tu barriguita?
-¿Barriguita? ¿Me ves más gorda?
-No, mija, te veo igual.
-Es que ahora me acuerdo que desde julio no tengo la regla.
-Bah, como si eso fuera extraño, doña Despiste… A ver, ¿te duelen los senos?
-Sí, me duelen… Pero son los quistes.
-¿Y si son los síntomas primeros de la menopausia? A unas mujeres la menstruación les dura hasta los cuarentitantos, y conozco otras que la tienen hasta los sesenta.
-¿Y en qué grupo me ves?
-En el de las bailaoras del majá, siempre rodeada de bichos.
-Hazme caso, chica. Esta semana, cuando fui a comprar las íntimas, la de la farmacia me echó en cara que llevaba dos meses sin cogerlas. Ahí caí en la cuenta de que no tenía marcadas las crucecitas en los meses de agosto y septiembre.
-¿Y desde cuándo tú tienes pareja? Que yo sepa tú estás enamorada de las plantas, los libros y los tejidos.
-¿Y si me embarazaron la savia entre el intertexto y el entresacabocao?
-¡Bah! Ese es el metronidazol, muchacha, no la revuelvas más.

Consumo privado

– ¿Y tú? ¿Qué tomas para olvidar?
– Distancia.
-¿Y de entremés?
-Silencio.

-¿Y lo sabes digerir bien? ¿No necesitas digestivo o alguna ensalada?

-A veces los silencios se sirven al strike y otras con aderezos. Dice un amigo que muchos sucesos tienen una cobertura casi nula porque el silencio le pone un sello a la distancia. Le disipa los efectos, es como tomar un coctel sin alcohol.

-No creo lo mismo. El que quiere cambiar debe tomar al menos un poco de riesgos, para enunciar sus razones, si acaso las últimas. Callar esas razones es también un silencio.

-Peor es lo que criticas. ¿No te parece? Debes aceptar la distancia de quienes no quieren hablar.

-Debe ser porque la complicidad de un brindis se logra con dosis de silencios. Por favor, espera a encontrar los pretextos y justifica después el servido. No todo el mundo tiene derecho a los entremeses.

Las muelas cubanas

El Diccionario del español de Cuba dice que muela es una «conversación larga y

tediosa», y que dar muela es «hablar excesivamente», expresión fraseológica

sinónima de dar teque, dar trova. Añade que dar una muela (fíjate que es con el

determinante una, diferente de la anterior) es «tratar de persuadir a alguien para

que haga algo determinado», y es sinónima de dar una trova, dar un teque.

En consecuencia, el muelero, -a —dice el mismo diccionario— es la «persona que

acostumbra a hablar mucho, generalmente de temas intrascendentes», sinónimo de

tequero, -a, trovero, -a.

En este diccionario no aparece el sustantivo integrando unidad fraseológica con el

verbo bajar. En cambio, el Diccionario de americanismos, sí la registra. Dice que

bajar una muela es «charlar, persuadir con elocuencia», sinónima de bajar una

trova. Trae, además, meter muela «hablar mucho» e «intentar convencer a

alguien», y dar muela «intentar convencer a alguien para que haga algo» y «hablar

mucho». Esta última, sinónima de dar baba «hablar sobre temas frívolos e

insustanciales».

El resto de los diccionario de cubanismos que tengo, o bien no traen frase alguna

con muela, o bien traen, de modo general, esas mismas que te he puesto antes.

De todas maneras, al menos aquí en Las Villas antiguas siempre he oído bajar

muela en el sentido específico de enamorar o intentar convencer a alguien

(generalmente un hombre a una mujer) para sostener relaciones amorosas y/o

sexuales.

Eso no excluye que se utilice con el sentido que dicen los diccionarios…

pero aquí, al parecer, ese uso sería muy puntual, el preferido para esos casos

generales es siempre dar muela o dar una muela, porque esa expresión no resulta

ambigua para el oyente, y no hay modo de que malinterprete y piense que se trata

de que el hombre se le insinuó a la mujer o la enamoró o la invitó a pasar el rato,

como dice otra bellísima expresión nuestra…

Comienza en Fomento excursión turística Conociendo a Piedra Gorda

El paquete incluye un coctel de bienvenida con la oferta de jugos naturales en el Ranchón a las orillas del Río Cangrejo a la entrada de la Reserva.

El traslado hasta la Estación Biológica y el recorrido acompañado por un guía local por los senderos donde podrá tomar fotos y disfrutar de los vaslores de flora y fauna del entorno donde se encuentra el melocactus guittarti y el Abra de la Lechuza.

Cierra la oferta con el servicio de un almuerzo de comida criolla en la propia estación y una fiesta guajira que se extiende hasta las tres dela tyarde cuando regresan los visitantes al centro de la ciudad.

Las personas interesadas debe acudir a las oficinas de la Unidad de Flora y Fauna sita en la calle Juan Bravo #57 entre Luz Caballero y 24 de febrero o llamar al teléfono 41462141.

El viernes 10 de agosto comienza la primera excursión a Piedra Gorda que introduce el servicio de turismo de naturaleza en la zona para los amigos del senderismo.
El precio del paquete que se oferta varía en correspondencia con el día que elija el cliente para su reservación y tiene un monto total de 70 mpesos.

Los menores de tres años tienen entrada libre al área y a los senderos del Melocactus Guittarti y el Abra de la Lechuza. En tanto los niños entre tres y doce años pagarán solo la mitad del valor de la excursión.

Este fin de semana fiestas populares en El Pedrero

Se rompe la rutina en la comunidad serrana de El Pedrero…

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Viernes día 16
A las 2pm en la plataforma central en Pedrero música grabada y presentación del talento de la comunidad hasta la medianoche.
Sábado día 17
A las 10am en la Plataforma Central se efectuará la “Peña infantil”.
A las 6pm presentación de la Orquesta Sensación Latina.
Domingo día 18 .
A las 10am en la plataforma central se efectuará “Peña campesina”.
A las 6pm presentación del grupo aficionado “Los norteños”.
En la Plaza 26 de Julio se efectuará la Feria Agropecuaria con la presencia de música grabada hasta el cierre de las fiestas.
(programación divulgada por la dirección de Cultura y Arte de Fomento)

El aroma del café…


Suena el timbre y la respuesta entrenada, esa que un día estudiara Pavlov, trae hasta mi redacción el aroma del café…

Soñar Coppelia

Había una vez un chino enamorado de Coppelia y de sus helados.  Años pasaron y seguía soñando con sabores y variedades que ahora solo existen en la memoria de aquel joven estudiante. Ya lo dijo Mark Twain: “Cuando era más joven podía recordarlo todo, hubiera sucedido o no.”                                                                                                                                   YDM