Publican poemas de escritor fomentense en Revista Kenyon Review

El autor Liuvan Herrera Carpio, residente hoy en Ecuador, y su obra publicada en la Revista Kenyon Review.

por Liuvan Herrera Carpio

Translated from Spanish by Katherine M. Hedeen and Víctor Rodríguez Núñez

Codorniz

Un aguacero de codornices decapitadas lapida el hambre a los que cruzan el desierto. Una lluvia de pájaros sin cabeza es una lluvia sin cabeza. ¿Qué bosque quedó sin trino, qué bosque sin primavera?
Mientras el peregrino despluma las gotas, la arena se contenta como un perro al recibir los pétalos del ave que lentamente se deshojan.
El peregrino es el marinero del desierto. Tras la tormenta de codornices naufragó: no ha podido soportar tanta arena en pleno vuelo.

Tigre

para Virgilio, antes de ser devorado

La piel del tigre es una trampa. Cuando mi hijo abre los ojos, como un grito frente al animal, no se da cuenta que tras un doble enrejado la piel del tigre está sin pintar. Los tigres desayunan carne de poeta: el domador castiga a las legumbres ofreciéndolas como armadura para este exquisito brazo de Blake que ahora mismo vemos engullir.
La digestión del tigre es paciente como los ojos de mi hijo, como los huérfanos ojos de mi hijo.

Mortaja de sábado

Al tender las sábanas
como cuerpos recién ahogados,
una camisa contigua
encoge los hombros.
La ungida, sin nombre digno que recordar;
ofrece al sol el cadáver del tálamo
donde su hijo, cada noche,
se deja extraer por Dios
una costilla irrecuperable.
Dios exprime
la muerte en la sábana,
pero el cansancio de mi madre
le impide atisbar el milagro.
No la culpes, hombre de la cruz,
cuando reta al sol con humedad formidable.
Tú pendiste las horas como un ahorcado
y Dios exprimió tu sangre
desde su altura.
Tiende la sábana como gesto de rendición.
¿Ante quién flaquea mi madre cada semana?
¿Qué enemigo le obliga a retirarse
sin victorias que alimentar?
Dispongo a cerrar los ojos:
ya siento en mi vientre el cisma de Dios.
El almidón, justo padre,
maquilla silencioso una mortaja.

Hierros de carnaval

Fraguados en herrerías clandestinas
viajan sobre trailers ominosos
por la cicatriz nacional,
artefactos para la diversión,
que en carnavales de barrio
se erigen en solo una hora.
Piezas de antiguos centrales
adobadas por años en el alcohol
de almíbar,
ahora toman sitio
en sillas voladoras y en
botes suspendidos en el arco
de su viaje.
Quien no asistió al esplendor
de los parques eléctricos,
podrá encontrar aquí
una desleal imitación.
Di adiós a tu hijo mientras
resiste su vértigo
en las pequeñas jaulas
de “El Exterminador”.
Subamos a “El Dragón”
cuando su mal trazado ojo
ve derramar la cerveza sin nombre,
detenida en odres de extraño níquel
y disputada por caballeros de sed medieval.
Sobre las esteras de montaña rusa
oyendo crujir los frenos de la noria,
te dije: qué triste el país.
—Diviértete, fue la respuesta
mientras me alcanzabas un
algodón de azúcar,
traída del gran Brasil
en oscuras bodegas
de lujosos trasatlánticos.

Quail

A downpour of decapitated quail stone the hunger of those crossing the desert. A rain of headless birds is a headless rain. What forest was left with no song, what forest with no spring?
While the pilgrim defeathers the drops, the sand is as happy as a dog taking in the bird petals slowly plucked.
The pilgrim is the desert sailor. After the quail storm he shipwrecked: he hasn’t been able to stand so much sand midflight.

Tiger

for Virgilio, before being devoured

The tiger skin is a trap. When my son opens his eyes, like a shriek before the animal, he doesn’t realize that behind the double trellis the tiger skin isn’t painted. Tigers eat poet flesh for breakfast: the tamer punishes the legumes offering them up like a garnish for this exquisite Blake arm we now see being wolfed down.
The tiger’s digestion is patient like my son’s eyes, like my son’s orphan eyes.

Saturday Shroud

When hanging out the sheets
like newly drowned bodies
an adjacent shirt
shrugs its shoulders.
The anointed one, no name worth remembering,
offers up to the sun a cadaver from the marriage bed
where her son, each night,
lets God extract
an irretrievable rib.
God wrings out
death over the sheet,
but my mother’s tiredness
won’t let her make out the miracle.
Don’t blame her, man of the cross,
when she challenges the sun with a formidable dampness.
You strung the hours up like a hanged man
and God wrung out your blood
from his height.
She hangs the sheet out as a gesture of surrendering.
Who does my mother lose heart to each week?
What enemy forces her to retreat
no victories to nourish?
I’m ready to close my eyes:
now I feel the schism of God in my belly.
The starch, just father,
silently covers up a shroud.

Carnival Irons

Forged in clandestine smithies
they travel on ominous trailers
through the national scar,
artifacts for amusement,
in neighborhood carnivals
assembled in just an hour.
Pieces of old sugar mills
marinated for years in syrup
alcohol,
now they take their seats
in flying chairs and on
boats suspended in the arc
of their journey.
Those who never witnessed the splendor
of electric parks
will find here
an unfaithful imitation.
Say good-bye to your child while
he fights back his vertigo
in the small cages
of “The Exterminator.”
Let’s ride “The Dragon”
when its badly drawn eye
sees nameless beer spilled,
lingering in wineskins made of a strange nickel
and argued over by knights with a medieval thirst.
Standing on the roller coaster’s carpet
hearing the brakes of the Ferris wheel grind
I told you: this country is so sad.
“Have fun,” was the answer
while you got me some
cotton candy
brought from grand Brazil
in the dark holds
of luxury ocean liners.
 

Funcionarán 72 colegios mañana en las elecciones en #Fomento #Cuba.

Foto. Roberto Rivero

Foto. Roberto Rivero

Desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde estarán abiertos un total de 72 colegios mañana en el desarrollo de las elecciones generales en las circunscripciones del municipio de Fomento, Sancti Spíritus cuando están convocados a las urnas cerca de 25 mil electores. Leer más de esta entrada

Tras los pasos de la Condesa Descalza

por Lisandra Gómez, Escambray

Otra vez Agón Teatro y su joven director Kiusbell Rodríguez Castiñeira ponen en alto el mundo de las tablas y del movimiento de artistas aficionados. Ese colectivo no entiende de fatalismo geográfico y mucho menos de sentarse a esperar por impulsos institucionales. Por segunda ocasión toman por asalto la escena y estremecen a Fomento, su territorio natal.

El colectivo, desenfado, orgánico y transgresor de lo cotidiano, demuestra nuevamente que desde un discurso universal y una adaptación precisa instan a la reflexión, generan polémica y suscitan interpretaciones de lo que somos, tanto desde lo individual como desde lo más abarcador: las esencias de este país.

Ese cúmulo de vivencias se transpira cuando se disfruta Condesa descalza, un texto que bebe de la novela Tuyo es el reino, de Abilio Estevéz, Premio de la Crítica en 1999. Leer más de esta entrada

María de la Caridad Martínez, la joven del escudo de Fomento Cuba

Por Bárbaro Pérez Colina,

La historia conserva en sus páginas la actitud de mujeres a toda prueba.

Fomento también tiene sus mujeres heroicas. Hoy hablaremos de una, que si bien no es la única, si fue de las primeras en inmolarse en el altar de la patria.

Era María de la Caridad,– Mariquita, como la conocían todos en el poblado– hija de Don José Francisco Martínez y Doña Dolores Martínez, el primero, rico hacendado de la comarca, comprometido desde un principio con la causa independentista junto a familiares y amigos. La segunda, amorosa madre, entregada a las labores propias del hogar.

Al estallar la revolución en las Villas, José Francisco y su hermano, junto a un grupo de patriotas locales, se pronunciaron a favor de la guerra en Jumento el 7 de febrero de 1869. Como fue usual en aquellos primeros tiempos, toda la familia siguió al jefe insurrecto a la manigua, para no quedar bajo la tutela española. Pronto los cubanos establecieron campamento en el lugar llamado Guayabal Bajo, perteneciente a la hacienda El Ñame, cuya propiedad pertenecía al padre de María Caridad y, sitio donde se improvisó el campamento cubano.

Cuenta la historia que un esclavo de los que acompañó a José Francisco en el alzamiento, después de desertar, se presentó a las autoridades españolas y los denunció.

El día 17 de febrero de 1869 una columna española compuesta por el batallón de infantería Isabel II, al mando del teniente coronel Báscones, partió del cuartel de infantería (hoy Museo Municipal) con el objetivo de sorprender y aniquilar el campamento mambí. Leer más de esta entrada

Los tomates de otro Pototo

Hace tiempo que no iba a la Feria de Fomento y es que nunca he visto en la cita de domingo la solución definitiva a mis problemas alimenticios pero sí la oportunidad para encontrar algunas mercancías especiales. Leer más de esta entrada

El campeón mundial de Delicias

por Elsa Ramos Ramírez

A pesar de la espera, ante los tropiezos de Irma, Escambray dialoga con Yosbany Veitía, el único espirituano titular mundial de boxeo.

Veitía se hizo del título de los 52 kilogramos en el Mundial de Hamburgo, Alemania.

Veitía se hizo del título de los 52 kilogramos en el Mundial de Hamburgo, Alemania.

Cumplo con esta entrevista una deuda editorial y lógica. Apremios noticiosos derivados del paso de Irma la aplazaron. Pero más vale tarde que nunca, porque Yosbany Veitía Soto, el único espirituano campeón mundial de boxeo, podría justificar un periódico.

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Margot

Margarita Cabrera en el cafetal. Foto: Oscar Alfonso Sosa.

 

Margot sonríe apenas. Me ofrece el único aguacate no podrido de la arboleda, sopesa el paraje sin fronda y mueve inquieta el machete.
Margot posee 1.25 ha de café en usufructo. Foto: Oscar Alfonso Sosa
“Hay que seguir, qué vamos a hacer, uno no hace nada con desanimarse”.

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