El laberinto del tiempo o desaprendiendo las reuniones

Calle Aguilera, Fomento, Cuba.

-La tristeza es un laberinto.
-¿Como las reuniones?
-No sé. Si las reuniones son así habrá que dibujar como en clases. Hoy enfrento a la tristeza. Tengo un presentimiento de otras vidas, una zozobra sin razones. Me siento ida. Pienso en las luchas de mis bisabuelos migrantes. Si menguara la tristeza, digo la extensión de las reuniones.
-Suerte con esa sensación y tus garabatos.
-¿Para enfrentar la tristeza o las reuniones? Pues te cuento que esta tarde solo dejó un hálito de esperanza. El diluvio se llevó las ruinas de la burocracia, el no, el no hay, esa pesadilla de que un día dejaremos de ser municipio. Está por verse lo que podremos ser. Por si acaso sigo dibujando sueños. Me siento apoderada de las luchas de otros.
-Espero que se hagan realidad. Defiende al menos tu sonrisa.
-Procura que aprueben la autonomía municipal antes de que perdamos más, me dijo un amigo. Ahora, después de dibujar tanto en una tarde de diluvio más que reuniones le puedo responder: La esperanza, sabia utopía, nos invita todavía a creer en los trazos de un mundo nuevo.
-Que el diluvio te ayude a la disminución de los pero, a los aumentos de que se puede más. Mientras, trata de no perderte en el laberinto de la tristeza, digo de las reuniones extensas. Y sonríe, sigue sonriente, el pueblo cree en tu fuerza.

Los tomates de otro Pototo

Hace tiempo que no iba a la Feria de Fomento y es que nunca he visto en la cita de domingo la solución definitiva a mis problemas alimenticios pero sí la oportunidad para encontrar algunas mercancías especiales. Leer más de esta entrada

¿Soy desierto?

Calle Aguilera, Fomento, Cuba.

Soy desierto. Pero a veces florezco orquídeas y nomeolvides.

Carlos Aymi Romero

Vivir Coppelia

27073299_10209958939481541_1372538808995638295_n Si has pasado por La Habana debes haber vivido esta experiencia, no obstante la Catedral del helado siempre guarda sorpresas. Leer más de esta entrada