Credo

A todos mis hermanos fomentenses
Por: Ángel Martínez Niubó
fomento-cubaCreo en Dios, creador del Husillo y Piedra Gorda, del río Agabama y de todos sus afluentes.

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¿Verracos o Berracos?

por Pedro de Jesús

La Real Academia Española contempla dentro de sus objetivos fundamentales orientar el uso de la ortografía. Cada día nos preguntamos ¿cómo se escribe tal palabra?; ¿dónde se le coloca acento ortográfico a equis palabra?; ¿qué se coloca por acá, coma o punto? y otras  tantas dudas o las llamadas vacilaciones ortográficas. Aquí les dejamos algunas acepciones aceptadas por la Academia.

verraco/berraco

jeba/jeva

volá/bolá; volaíta/bolaíta; volón/bolón

Guisaso/guizazo

Ciguaraya /siguaraya

Changó/Shangó

Ochún/Oshún

oricha/orisha

Obatalá/Obbatalá

Eleguá/Elegguá

Ogún/Oggún

Babalao/babalawo

Zocato/socato

looking/luquin

livin/living

rolin/rolling

cácher/cátcher

pícher/pítcher

inin/inning

jit/hit

fao/foul

estrái/strike

jon/home

nocao/knock-out, knockout

soque/ sócket

tique/ticket

chor/short

buldózer/buldócer

friqui/friki.

pizza/piza

dientuzo/dientuso

encueruzo/encueruso

piñacera/piñasera

fajacera/fajasera

bayuceo/bayuseo

bayusero/bayucero

 

 

 

¿Más Baches o espacios por lo verde en Fomento?

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Dice un vecino de la calle Juan Bravo, antigua vía llamada Trinidad por el viejo camino de Fomento a la villa sureña, al enviarme estas fotos:

“MUCHOS AÑOS llevan los vecinos pidiendo la arreglen… Por gusto”.

Sin embargo, esta receptora de asuntos del pueblo fomentense cree que las vías pueden ganar en ornato público y colores verdes y productivos, mientras esperan por el arreglo de los viales como uno de los problemas agravantes de la higiene y la belleza en la ciudad de Fomento. El asunto de los baches entorpece el tráfico en muchas zonas y comunidades.

 

Cuba: Tras las historias del Che Guevara en Fomento

por Prensa Latina

Fomento – El poblado de El Pedrero, en la cordillera del Escambray, al centro de la Isla, resguarda con orgullo algunas de las historias más humanas vividas por Ernesto Che Guevara durante los últimos años de la lucha independentista cubana. Leer más de esta entrada

El nombre de Sopimpa

por Pedro de Jesús

De acuerdo con la investigadora Zoila Lapique en su libro Cuba colonial. Música, compositores e intérpretes, 1570-1902 (Ediciones Boloña/Editorial Letras Cubanas, 2008), La sopimpa, junto con La francesita, La chupadera, El calabazón, etc. son títulos de contradanzas santiagueras muy populares en las décadas de los 50 y los 60 del siglo XIX.
Por otra parte, según los autores de Fomento en la mano. Diccionario geográfico (Ediciones Luminaria, Sancti Spíritus, 2015), el asentamiento fomentense llamado Sopimpa «se inició a principios del siglo XIX con la construcción del ingenio San José del Purial en la finca registrada en 1859 como San Marcos o Sopimpa». Curiosamente, en esa fecha la contradanza La sopimpa estaba en boga… Puede que entre ambos hechos haya una relación de causalidad. Pero es solo una especulación.
Por último, Walter Goodman, en su relato sobre la vida en Santiago de Cuba La Perla de las Antillas. Un artista en Cuba (Ed. Oriente, 2015), cuya primera edición, en inglés, es del año 1873, dice:
«La danza criolla es el baile preferido por todos […] El ritmo y el paso de la danza tienen cierto lejano parentesco con el vals lento, pero se distingue especialmente por un movimiento gracioso de las piernas, brazos y otras partes sobresalientes del tronco, al cual se le da el nombre de sopimpa o “sopeteo” del baile; y con ello se logra una excitación mucho mayor que la que es posible producir con los trois temps, o tres por cuatro del más animado compás que se haya obtenido.»
Así una canción de la época recogía el estribillo:
…¡Ay que gusto y que plasé!
¡Que cosa rica!
Ver bailar el cocoyé
Con la sopimpa….

Lo que la niebla devela en octubre

La niebla no nos deja. Hoy quiere ser densa por el caprichoso Sol que irrumpe a jugar con el fresco del despertar entre montañas. Son los días de octubre que se parecen a los de ayer y a los de antier. Alguien nace, alguien se muere, alguien renace en su propia muerte. El que se va es borrascoso, casi igual por la cortina que vela estos amaneceres. No caen en la hojarasca de la arboleda las hojas rojas de otros lares sino los granos rojiamarillos en espera de la recolección. Quisiera negarlo mas por casi 30 años es trunca la cosecha cafetalera en estas laderas. Quien apuesta por la verdad no sube a encontrar ni un ápice de ella. Sigue poniendo humo para contar volutas y gestar más olvido en su fama.
La niebla cede un poco. No hay rocío sino lluvia, se pega la camisa y se encueran las botas para escribir las historias de la rudeza de una guajira trepando el monte. Es el convite de las mujeres serranas con el jabuco a la espalda. Habría que ver si la niebla, que no nos deja vivir con más luz en octubre, penetra profundo el alma porque también lleva el nombre de ellas. La neblina no nos deja avanzar en la escalada. Las guajiras se adueñan del aroma de café entre campos de mariposa para despejar el día y abrigar los sueños. Ojalá sean los deseos de mañana. #migentebella #coffeetime #Cuba

Dejémosle ser maestros, teachers


por Dayenis López
El maestro deviene paradigma ético-moral y espejo en que se miran constantemente sus alumnos. Como bien sentenciara Luz y Caballero, “instruir puede cualquiera; educar solo quien sea un evangelio vivo”.
Por lo tanto, el educador debe ser ejemplo, desde todo punto de vista, mientras que su actuación, no solo en el aula, sino también fuera de ella, es un fiel reflejo de lo que explica en clase.
Hoy es el Día Mundial del Docente. La UNESCO dedica este día a promover la autonomía de los docentes, fortalecer y crear nuevos maestros de todas las enseñanzas. Pero, ¿qué tipo de maestros requieren nuestras aulas? ¿Cómo incentivar el amor por la docencia?
La docencia, como profesión y como pasión, es una disciplina a la que se la debe abordar con respeto y dedicación, demandando un gran compromiso por parte del maestro. Este compromiso será el contrato tácito establecido por el docente hacia su rol de comunicador, transmisor y precursor de la curiosidad del estudiante.
Desafortunadamente, esto que debería resultar como denominador común para todos aquellos que persiguen la vocación, parecería escasear en algunos, generándose como resultante personas que atentan contra la profesión. Mal llamados docentes, quienes extasiados por el aparente rol de autoridad que les confiere dicha relación de profesor – alumno, se empapan de esa jerarquización en lugar de involucrarse en el universo del estudiante y en la real dedicación que conlleva. Estos son casos que ya no se manifiestan de manera aislada, cada vez se presentan de forma más recurrente, y su evidencia radica en los mismos estudiantes y en su desarrollo de aprendizaje.
En contraposición a estos desalentadores de la profesión, aparecen aquellos a quienes sí les es legítima, y por sobre todo quienes desde sus nuevos aires renovadores hacen su aporte. Realmente hace que se transforme en una necesidad poder gestar a un nuevo grupo de docentes dentro de un circuito de profesionales ya instalados en la institución educativa. Generalmente se trata de personas de joven edad, con nuevas ideas, y entusiastas de aprender el ejercicio de la docencia.
Transitando el período de formación pedagógica, y culminando ya con la última instancia de éste, es claro notar cómo el número de estudiantes ansiosos por el ejercicio de la docencia ha disminuido. Cuba afronta un déficit creciente de profesionales del sector educacional entre otros motivos, por la falta de reconocimiento al maestro, las dificultades salariales y materiales y el despojo de su propia vocación por un cúmulo de reglas, normativas y burocracias que rigen hoy el trabajo del profesor.
Encontrar el goce en saberse como educador no sólo significa que un alumno termine con el curso de determinada materia, se trata de una dimensión aún mayor a esto, es lograr la autosuperación del sujeto, como estudiante, como individuo social, como agente de un grupo, y por sobre todo como sujeto curioso, con sed de aprendizaje, consiguiéndolo a partir de la superación de esas barreras individuales que lo limitan.

Sobre el himno nacional cubano. A propósito del Proyecto de Constitución

Concluye Pedro su propuesta: En resumen, el artículo 4 de la nueva Constitución de la República debería quedar así: «Los símbolos nacionales son la bandera de la estrella solitaria, La bayamesa o Himno de Bayamo y el escudo de la palma real.»

Rescribiéndolo de ese modo, se cumpliría con la historia de Cuba y se cumpliría con las convenciones ortotipográficas vigentes para los textos escritos en lengua española.

La Cosa

Ilustración: Catalina Pérez Camargo. Sobre la historia de Candelaria Figueredo. (Especial para La Cosa)

Por Pedro de Jesús

El artículo 4 del Proyecto de Constitución que los cubanos discutimos reza: «Los símbolos nacionales son la bandera de la estrella solitaria, el himno de Bayamo y el escudo de la palma real.»

Nada hay de reprochable, al parecer, en la expresión.

Los comentarios que siguen esperan demostrar que, sin embargo, resultaría muy pertinente la introducción de ciertos cambios relacionados con el nombre y las particularidades ortotipográficas con que se hace referencia a nuestro himno nacional.

Para empezar, revisemos los textos constitucionales anteriores donde se menciona la composición.

Tanto en la Constitución de 1940 —donde primero se registra— como en la Ley Fundamental de 1959 dice: «El himno nacional es el de Bayamo, compuesto por Pedro Figueredo.»

Para hablantes y lectores cubanos medianamente competentes en la lengua española resulta claro que en…

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